Crystal Shield proporciona una visibilidad notablemente mejorada en condiciones de lluvia en solo unos minutos. La fórmula especialmente desarrollada sella el parabrisas y optimiza la repelencia al agua de forma duradera. La lluvia resbala más rápido, la suciedad se adhiere mucho menos y la superficie del cristal se mantiene limpia por más tiempo.
La aplicación es sencilla: aplicar uniformemente con un paño suave, trabajar con movimientos circulares, dejar secar de 5 a 10 minutos y, a continuación, limpiar a fondo con un paño ligeramente humedecido.